Os pongo unas imágenes del Giampaolo Babetto, seguimos con la idea del estudio arquitectónico que tienen algunas piezas de joyería:
blogproyectos
jueves, 31 de octubre de 2013
miércoles, 30 de octubre de 2013
Joyería arquitectónica
colección Villa de Rêve, creada por el diseñador Philippe Tournaire.
Se trata de curiosos anillos arquitectónicos, y es que sobre ellos se alzan construcciones de ensueño: París, Dubai, Tokio, Nueva York. Realmente esta idea no es nueva, Tournaire se ha inspirado en los primeros anillos arquitectónicos creados en la época merovingia, nada más y nada menos que remontándose al 500-752 dC.
Estas miniaturas están realizadas en oro blanco, amarillo, rojo o rosa, y los detalles se color los aportan piedras preciosas tales como la aguamarina, el rubí, la amatista, el zafiro, y por supuesto, los diamantes.
La Joyería Arquitectónica de Joshua DeMonte imita elementos arquitectónicos antiguos activando el espacio circundante al cuerpo y alterando la percepción del espectador con respecto del que porta la joya; remplazando los adornos tradicionales de la joyería con detalles de la arquitectura tradicional.
Los objetos se convierten en joyas que han definido el espacio arquitectónico alrededor del cuerpo, cambiando nuestra percepción de la figura.
Gustav Reyes estudió en el Instituto de Arte de Chicago y en la Academia Bauhaus de Chicago donde desarrolló una sólida comprensión de el arte y la apreciación de la carpintería arquitectónica y de los aspectos más finos de ésta.
Su formación académica, experiencia práctica y años de dedicación a su oficio le han permitido encontrar el punto donde la naturaleza respira a través de la forma y logra un equilibrio entre lo contemporáneo y el arte antiguo y artesanía que es profundamente personal, contextual y vivo.
lunes, 6 de mayo de 2013
Manual de uso del anillo
Anillos de Balenciaga
Ghesquière en su último desfile para Balenciaga fue el primero en lanzar la tendencia. En su colección de primavera proclamó el uso de los multianillos en todos los dedos. A partir de ahí, la fiebre se ha desatado.
Kirsten Stewart
Enseguida, la fiebre se extendió entre las celebs. Kirsten, musa de la firma, fue una de las pioneras en lucir los anillos.
En clave chic
lunes, 29 de abril de 2013
Seguimos con algo de joyería con papel
Aquí teneis unas piezas realizadas en papel. Aparte de las formas, geométricas es muy interesante como pasan del diseño en 2d a 3 d.
Os dejo el enlace para seguir consultando:
http://www.tithi.info/new/main.htm
Os dejo el enlace para seguir consultando:
http://www.tithi.info/new/main.htm
martes, 24 de abril de 2012
Joyas con papel
Ana Hanopian nació en Buenos Aires y
cuando acabó sus estudios
se dedicó a viajar por el mundo y en
Asia visitó un taller de papel.Cuando volvió de su viaje empezó a experimentar con este
material y creó piezas de joyería exclusivamente realizadas en papel.
Ana Hanopian en su taller de Barcelona
Para continuar visitando su interesante obra: http://www.anahagopian.com/
martes, 3 de abril de 2012
Proyecto del collar/pectoral
En este proyecto las alumnas/os de 1º de joyería han diseñado un collar tomando como punto de partida el estudio de una etnia, que ellos elegían libremente, y el estudio de las estructuras modulares. Estas son sus conclusiones:

Mara Elizalde, inspiración: Los Miao, China
Aldara Ortega, inspiración la India
Mara Elizalde, inspiración: Los Miao, China
Paula Coterillo, tribu aborígenes Australianos
Nacho Rivas, Los Masais
Laura Cosmea, inspiración en el mundo Escandinavo
Tatiana Azcona, inspiración tribus Bolivianas
Isabel Ceballos, inspiración Inuit
Sabela García Rey, Turquía
Damien Hirst llega a la Tate Gallery
Hoy se inaugura la retrospectiva sobre el artista británico, que ya se ha convertido en la mayor atracción cultural de Londres en los meses previos a los Juegos Olímpicos.
Pocas exposiciones en la Tate Gallery de Londres han levantado tanta polémica como la retrospectiva que hoy se inaugura sobre el artista Damien Hirst. El artista británico de 46 años, famoso por sus calaveras cubiertas de diamantes y sus tiburones y vacas metidos en formol, es el artista vivo más rico del mundo, con una fortuna estimada de unos 240 millones de euros.
Pero la polémica le acompaña allá donde va. La exposición de la Tate, la mayor organizada hasta ahora sobre su obra, ha sido recibida con críticas por parte de algunos expertos, que consideran que Hirst no debería tener el honor de estar en este templo del arte contemporáneo. "Hirst no debería estar en la Tate. Simplemente, no es un artista", explicaba un crítico de arte en el diario The Independent. "Su arte no vale nada. No es que sea bueno, malo o regular. Es que simplemente no es arte", añadía.
Pese a este tipo de comentarios, la exposición se ha convertido en la mayor atracción cultural de Londres en los meses previos a los Juegos Olímpicos, que comienzan el 28 de julio. La retrospectiva ofrece 70 obras de Hirst realizadas en los últimos 25 años, lo que permite ver la evolución de su carrera. Si algo se mantiene durante todos estos años es la intención clara de provocar al espectador.
Una de sus obras tempranas, que puede verse en la primera sala de la exposición, es un juego de ocho sartenes de colores colgadas en una pared blanca. Otra de las obras, ésta de los años 90, es una enorme caja de cristal llena de moscas (vivas) que se alimentan de una cabeza de vaca en descomposición. ¿Es esto arte? ¿O simplemente una tomadura de pelo con la que alguien está ganando mucho dinero? "Hirst es un fenómeno, una de las mayores expresiones del arte británico. De esto no hay duda", aseguraba ayer el director de la Tate, Chris Dercon.
Hirst comenzó su carrera como uno de los miembros del movimiento Jóvenes Artistas Británicos, que se hicieron famosos por sus técnicas impactantes, el uso de materiales reciclables y su visión empresarial del mundo del arte.
Ganador del Premio Turner en 1995, uno de los más prestigiosos a nivel mundial, su vida y obra han sido llevados incluso a las escuelas de negocios. La London Business School enseña a sus alumnos de MBA como desarrollar negocios de éxito a partir de la experiencia de Hirst.
Su olfato para los negocios llegó al punto máximo en 2008, cuando decidió subastar sus obras en Sotheby’s sin contar con sus intermediarios habituales, las galerías Jopling y Gagosian. Hirst consiguió recaudar 133 millones de euros, diez veces más de lo previsto, y cuestionar el papel de las galerías como canal de venta casi exclusivo en el mundo del arte.
La vida, la muerte, lo humano, lo animal, lo bello y lo desagradable forman parte de la obra de Hirst, que se conforma con que el público vea sus cuadros. "Me encanta que la gente pueda ver mi trabajo y juzgar si les gusta o no por si mismos".
El negocio de la calavera
Desde que fue expuesta en 2007, la calavera recubierta de diamantes realizada por Damien Hirst se ha convertido en una de las obras más famosas del arte contemporáneo. La pieza se titula Por el amor de Dios y cuenta con 8.601 pequeños diamantes y un gran diamante rosa que se sitúa en el centro del cráneo.
La obra está expuesta en la Sala de Turbinas de la Tate Gallery para que el público pueda contemplarla de forma gratuita. La entrada al resto de la exposición cuesta 17 euros. Para demostrar que arte y negocio van unidos, La Tate ha realizado un esfuerzo en el merchandising de la exposición, que tiene como protagonista la famosa calavera. Camisetas, llaveros, cuadernos y tazas de café muestran el peculiar cráneo, convertido en un recuerdo muy punk.
Noticia sacada del diario Expanxión 02.04.2012LONDRES Amparo Polo.
Pero la polémica le acompaña allá donde va. La exposición de la Tate, la mayor organizada hasta ahora sobre su obra, ha sido recibida con críticas por parte de algunos expertos, que consideran que Hirst no debería tener el honor de estar en este templo del arte contemporáneo. "Hirst no debería estar en la Tate. Simplemente, no es un artista", explicaba un crítico de arte en el diario The Independent. "Su arte no vale nada. No es que sea bueno, malo o regular. Es que simplemente no es arte", añadía.
Pese a este tipo de comentarios, la exposición se ha convertido en la mayor atracción cultural de Londres en los meses previos a los Juegos Olímpicos, que comienzan el 28 de julio. La retrospectiva ofrece 70 obras de Hirst realizadas en los últimos 25 años, lo que permite ver la evolución de su carrera. Si algo se mantiene durante todos estos años es la intención clara de provocar al espectador.
Una de sus obras tempranas, que puede verse en la primera sala de la exposición, es un juego de ocho sartenes de colores colgadas en una pared blanca. Otra de las obras, ésta de los años 90, es una enorme caja de cristal llena de moscas (vivas) que se alimentan de una cabeza de vaca en descomposición. ¿Es esto arte? ¿O simplemente una tomadura de pelo con la que alguien está ganando mucho dinero? "Hirst es un fenómeno, una de las mayores expresiones del arte británico. De esto no hay duda", aseguraba ayer el director de la Tate, Chris Dercon.
Hirst comenzó su carrera como uno de los miembros del movimiento Jóvenes Artistas Británicos, que se hicieron famosos por sus técnicas impactantes, el uso de materiales reciclables y su visión empresarial del mundo del arte.
Ganador del Premio Turner en 1995, uno de los más prestigiosos a nivel mundial, su vida y obra han sido llevados incluso a las escuelas de negocios. La London Business School enseña a sus alumnos de MBA como desarrollar negocios de éxito a partir de la experiencia de Hirst.
Su olfato para los negocios llegó al punto máximo en 2008, cuando decidió subastar sus obras en Sotheby’s sin contar con sus intermediarios habituales, las galerías Jopling y Gagosian. Hirst consiguió recaudar 133 millones de euros, diez veces más de lo previsto, y cuestionar el papel de las galerías como canal de venta casi exclusivo en el mundo del arte.
La vida, la muerte, lo humano, lo animal, lo bello y lo desagradable forman parte de la obra de Hirst, que se conforma con que el público vea sus cuadros. "Me encanta que la gente pueda ver mi trabajo y juzgar si les gusta o no por si mismos".
El negocio de la calavera
Desde que fue expuesta en 2007, la calavera recubierta de diamantes realizada por Damien Hirst se ha convertido en una de las obras más famosas del arte contemporáneo. La pieza se titula Por el amor de Dios y cuenta con 8.601 pequeños diamantes y un gran diamante rosa que se sitúa en el centro del cráneo.
La obra está expuesta en la Sala de Turbinas de la Tate Gallery para que el público pueda contemplarla de forma gratuita. La entrada al resto de la exposición cuesta 17 euros. Para demostrar que arte y negocio van unidos, La Tate ha realizado un esfuerzo en el merchandising de la exposición, que tiene como protagonista la famosa calavera. Camisetas, llaveros, cuadernos y tazas de café muestran el peculiar cráneo, convertido en un recuerdo muy punk.
Noticia sacada del diario Expanxión 02.04.2012LONDRES Amparo Polo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

















